Hace tiempo que no actualizo el blog. No le encontraba mucho sentido. Ahora que lo retomo, quisiera darle un tono más personal, convertirlo en una herramienta verdaderamente interactiva, en un espacio para intercambiar ideas sobre fotografía y periodismo, más que en un simple espacio para exponer mis fotos. Por supuesto que habrá fotos, muchas espero, pero además me gustaría que fuera un espacio para debatir e intercambiar ideas.
En esta entrada comparto con ustedes un trabajo de retratos que hice durante mi estadía en Londres a principios de este año.
Durante un par de meses trabajé en un café londinense, Inmediatamente noté que en el cohabitaban trabajadores de las más diversas nacionalidades y que nadie, excepto el gerente del café, era inglés. Como además disponía de muy poco tiempo libre para hacer fotos y el café me parecía un universo tan diverso de rasgos y personalidades, decidí retratar a mis compañeros de trabajo. Casí todos accedieron a colaborar de buen agrado, así que durante nuestra media hora de almuerzo, salíamos a la entrada de empleados a hacer los retratos. Cuando uno tiene solo media hora para almorzar y además es invierno (+ - 0 grados) el esfuerzo que debe hacerse para colaborar con el proyecto de un amigo es doble, así que valga la oportunidad para agradecer a estas personas por su tiempo y buena disposición. Junto con las fotos, entrego alguna información básica de estas excepcionales personas, para que puedan conocerlas un poco, a mi me hubiera gustado compartir más con ellas.






















































